
Alemania 1974: el último amistoso, ser visitante en casa y una Selección sin rumbo
En marzo de 2026, las críticas sobre la organización de los amistosos del seleccionado se multiplicaron. En realidad, el ataque de Estados Unidos e Israel sobre Irán, que provocó el inicio de una nueva guerra en Medio Oriente, generó la suspensión de la Finalissima ante España, campeón de Europa. Entonces se armaron dos partidos de apuro ante Mauritania y Zambia, dos rivales de muchísima menor jerarquía que Argentina. En ambos casos faltaban más de 60 días para la competencia.
Hubo un tiempo en que el seleccionado argentino jugaba con lo que podía también, pero ni siquiera contra selecciones de menor nivel: lo hacía con combinados o clubes internacionales o del ámbito doméstico. A 48 días del puntapié inicial del Mundial de Alemania, Argentina se despidió de los hinchas con un amistoso ante Belgrano en el barrio Alberdi, encuentro que finalizó 1-1 y que tuvo como protagonista y figura a uno de los futuros campeones del mundo, pero en una etapa posterior: Osvaldo Ardiles.
El 26 de abril de 1974, en el Gigante de Alberdi —que todavía no tenía apodo y solo se conocía como la cancha de Belgrano—, el seleccionado argentino jugó su último partido en el país antes de partir hacia Europa para la gira previa a la Copa del Mundo disputada en Alemania.
Cuenta el colega cordobés Gustavo Farías en la Enciclopedia visual Viejo y Glorioso Belgrano: “Los nombres de la Selección metían miedo, pero el funcionamiento del equipo que ese día vino bajo las órdenes de Víctor Rodríguez, asistente de Vladislao Cap, no terminaba de convencer. Mario Kempes, Miguel Brindisi, René Houseman, Daniel Bertoni, Aldo Poy, Roberto Telch, más el recién reincorporado Roberto Perfumo, llegado desde el Cruzeiro de Brasil, quien retornaba luego de tres años sin vestir la casaca albiceleste. Mientras tanto, el local Belgrano contaba con un plantel poderoso. Por ello no fue de extrañar que se parara de ‘igual a igual’ con su cotizado adversario. Y a los 17 minutos del segundo tiempo, su mejor juego colectivo tuvo premio con un gol de Ardiles que lo puso arriba 1 a 0. Parecía que los celestes se quedarían con un resonante triunfo, pero 17 minutos antes del final, Agustín Balbuena, delantero de Independiente, puso la igualdad”.
“Belgrano pudo y tal vez debió haber ganado el partido”, publicó la revista Goles, que reprochó la actitud hostil del público porque “todos estuvieron del lado de los locales. Fue como sentirse visitantes en propio territorio argentino”. Por su parte, el diario cordobés La Voz del Interior también reflejó los merecimientos del Pirata: “El marcador de un gol por bando es mezquino de toda mezquindad con lo mucho de bueno que realizó el elenco celeste, en la misma medida que defeccionó el seleccionado de AFA”.
La gran atracción de la noche fue el regreso al seleccionado del Mariscal Perfumo, no solo para los 25 mil hinchas que colmaron el estadio, sino para los propios jugadores que integraban el seleccionado. “Al lado de Roberto juega bien hasta mi papá”, afirmó tras el partido el Hueso Rubén Glaría. Fue el único representante del equipo nacional que fue aplaudido por el público cordobés.
¿Quiénes fueron los protagonistas? Argentina formó con Miguel Ángel Santoro; Rubén Glaría, Roberto Perfumo, Néstor Togneri y Francisco Sá; Miguel Brindisi, Roberto Telch (Aldo Poy) y Carlos Squeo; Agustín Balbuena, Mario Kempes y René Houseman (Daniel Bertoni). Los once del Pirata fueron: Héctor Tocalli; José Suárez, Tomás Cuellar, Rubén Coletti y Rafael Pavón; Osvaldo Ardiles, Antonio Syeyguil y Miguel Laciar; Fernando Moreschini, José Reinaldi y José Pedacchia. El entrenador fue Jorge Omar Sanitá, mientras que el árbitro fue Arturo Andrés Ithurralde. Así se despidió la Selección del público argentino hace 52 años.
Fuente: Clarín
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