
Barça y Madrid esconden sus miedos en el clásico de las apariencias
Justo después de perder contra el PSG, Hansi Flick se apresuró a verbalizar motivos para el optimismo. El técnico alemán buscó elogios, destacó las cosas que había hecho bien su equipo y trató de transmitir un mensaje positivo pese a la derrota. No era casualidad. Con el clásico a la vuelta de la esquina, Flick no quería que el primer tropiezo de la temporada sembrara dudas en un vestuario que hasta entonces había vivido instalado en la victoria. “Hemos perdido, pero también hemos hecho muchas cosas bien”, aseguró en París. El mensaje pretendía sostener una idea: una derrota no cambia el rumbo de un equipo que llega al clásico como líder y con el mejor arranque liguero de su historia.
También se empeñan José Mourinho y su Real Madrid en pelear contra las apariencias, algo que han conseguido esta semana gracias a la goleada al Leipzig. Una inyección de moral, sin demasiado fundamento en realidad, tras lo visto en este comienzo de temporada.
El clásico del Spotify Camp Nou enfrenta a dos equipos que llegan por caminos diferentes, pero con más incertidumbres de lo que indican las apariencias. Flick quiere sobreponerse a las bajas en defensa y a la derrota en París. Mourinho necesita demostrar que su propuesta sirve para plantar cara al eterno rival. Estas son las claves de cómo llegan ambos a un partido siempre determinante.
Estado de ánimo
BARÇA. Esta era una de las grandes diferencias entre ambos hasta hace unos días. El tropiezo del Barça en París no debería alterar la confianza de un vestuario que cree en su propuesta. El equipo de Flick había encadenado nueve victorias en las nueve primeras jornadas de Liga, estableciendo un nuevo récord de la competición, y conserva unas sensaciones que van más allá de los resultados. Además, cuenta con un Lamine Yamal en estado de felicidad casi permanente, convertido por méritos propios en el gran referente del equipo.
MADRID. En la Castellana, en cambio, la goleada europea ha servido para recuperar la sonrisa después de varias actuaciones poco convincentes. Mourinho llega reforzado, pero consciente de que no puede volver a fallar como ya le sucedió en el derbi contra el Atlético de Madrid.
Nivel futbolístico
BARÇA. También existe una distancia evidente en el aspecto colectivo. Flick ha conseguido consolidar en el tiempo una propuesta basada en la posesión, la presión alta y la recuperación en campo contrario. La incorporación de Rodri ha añadido una pieza más a un engranaje que funciona casi de manera autónoma y que ha hecho del Barça uno de los equipos que mejor fútbol practica en Europa.
MADRID. Los blancos todavía buscan esa continuidad. Les cuesta dominar los encuentros, encontrar espacios ante rivales que se encierran y generar ocasiones desde el juego elaborado. Tampoco han mostrado toda la contundencia que se les presupone al contragolpe, pese a contar con futbolistas peligrosos con metros por delante. Mourinho dispone de talento suficiente, pero todavía no ha conseguido convertir a su Madrid en un equipo fiable a la vez que entretenido.
Acierto goleador
BARÇA. La diferencia también aparece en las áreas. El Barça presenta unos registros ofensivos extraordinarios, con 39 goles en nueve jornadas de Liga, una media de 4,33 por encuentro. Solo el Sevilla (42) del año 1941 anotó más que el equipo de Flick en un arranque liguero.
MADRID. Los de Mourinho suman 23 goles, cifra nada desdeñable pero que supone dieciséis menos que los blaugrana. Mbappé (9) sostiene buena parte del peso goleador, pero al francés le faltan acompañantes. Bellingham (3) es el siguiente de la lista.
Radiografía defensiva
BARÇA. Las dificultades para ambos aparecen en el otro lado del campo. Ambos equipos han encajado nueve goles en Liga, aunque sus problemas se deben a circunstancias diferentes. El Barça asume riesgos por su manera de jugar. La defensa adelantada y la presión constante dejan espacios que los rivales pueden aprovechar si superan la primera línea. Los blaugrana han recibido siete goles en sus últimos tres partidos oficiales, aunque en la Liga su comportamiento es más que positivo. A la espera de la recuperación de Koundé, Flick no va sobrado de efectivos en esta parcela del campo.
MADRID. El equipo blanco tampoco consigue cerrar su portería. Ha encajado cinco tantos en sus tres últimos compromisos y sigue mostrando muchos problemas para controlar los partidos cuando el rival consigue superar su presión. De hecho, Courtois solo ha dejado su portería a cero una vez esta temporada, contra el Villarreal en el Bernabéu.
Lesiones, sanciones y cargas
BARÇA. El estado físico puede acabar marcando diferencias en un partido de tanta tensión. Flick llega al clásico con una plantilla castigada por las lesiones. Eric Garcia y Dani Olmo serán bajas y Raphinha, máximo goleador del campeonato, acaba de superar una lesión y todavía busca recuperar su mejor versión. Ante este desgaste, el alemán tomó la decisión de rotar a varios jugadores en París, entre ellos Rodri, con las consecuencias conocidas.
MADRID. Mourinho, en cambio, dispone de más alternativas. Más allá de las lesiones de Asencio y Rodrygo, cuenta prácticamente con toda su plantilla, a excepción de Vinícius, sancionado para los tres próximos partidos por una agresión. Eso sí, el Madrid tendrá un día menos de descanso por haber jugado en la Champions el miércoles.
Roberto Rodríguez Díaz (Salvatierra de Miño) es licenciado en Periodismo (UPSA) y máster por la BCNY (UB-CU). Trabaja en La Vanguardia desde 2008 donde ha cubierto desde el Mundial de Sudáfrica en 2010 hasta el Tour de Francia de 2025. Desde 2026 siguiendo al Barça. En Twitter: @Roberto_roda
Fuente: La Vanguardia