
El medio de la Scaloneta, con pasajes sobrevendidos: quiénes van al Mundial y quiénes se podrían quedar afuera
En el fondo hay lugar. Adelante, hasta ahí. En el medio, hay sobreventa. Si la Scaloneta ya empezara a acomodarse virtualmente en ese avión que la llevará en primera instancia a Kansas, su búnker en el Mundial, el reparto de la lista en el vuelo bien podría tener esta descripción. Porque tan cierto es que Lionel Scaloni ya la tiene difícil para meter a todos sus pasajeros seleccionados en 26 asientos, como que el panorama parece mucho más completo a la hora de repartir los boarding pass de los volantes.
La superpoblación en el mediocampo tiene, claro, las dos clásicas lecturas. Por un lado, la posibilidad de elegir. Por el otro, la dificultad de elegir. Porque a los que parecen tener su boleto seguro, como campeones del mundo y referentes de esta Selección, hay que sumarles viejos y nuevos integrantes que están en un muy buen nivel y que harán que la decisión de Scaloni sea realmente minuciosa, cerrada, quirúrgica.
Por lo pronto, hay cuatro indiscutidos, los Mosqueteros del medio. Dos de viejo rango como Rodrigo De Paul y Leandro Paredes, quienes están desde la primera Scaloneta, y dos que alcanzaron esa jerarquía en el Mundial de Qatar y que desde entonces se volvieron indispensables: Enzo Fernández y Alexis Mac Allister. Es más, hoy el ex River y el ex Boca son los únicos que, podría decirse, tienen el puesto asegurado en un 11 mundialista.
A partir de ahí, de ellos, de los cuatro, asoma una situación particular. Hay, en primera instancia, otro campeón que todavía pelea por estar, por mantenerse, por sobrevivir al corte, como Exequiel Palacios. El volante del Leverkusen siempre fue una de las alternativas preferida de Scaloni, aunque su contra siempre fueron las lesiones.
Sin embargo, vienen jugando con continuidad en su club, con 14 partidos disputados entre Bundesliga, Champions y Copa de Alemania y parece recuperado de esa lesión que lo sacó cuatro meses de las canchas y que pareció poner en jaque su pasaje mundialista. Por todo, si sigue así, en esta tendencia, parece otra de las fijas.
Los que piden Mundial
Luego, se abre el abanico de variantes, de los pibes que empujan por un lugar. Y también, de los que caminan por la delgada línea que tendrá el corte mundialista. A Qatar, por caso, Scaloni llevó ocho volantes. Si se parte de la base de que ya hay cuatro con el boleto impreso y que Palacios está para apretar el Control P para hacerlo, pues hay entonces tres o cuatro lugares más como mucho.
Ahí, entonces, arranca la competencia de acuerdo a las características. Por caso, Giuliano Simeone, quien con su nivel en el Atlético de Madrid y su recorrido por la banda que le da a la Selección algo que no tiene, es un gran candidato a quedarse con uno de los pasajes. Lo mismo parece aplicar a Nico González, uno de la vieja guardia, que también transita ese vínculo cercano entre ser volante y delantero a la vez. También parte del Aleti del Cholo mayor, se quedó afuera del último Mundial por lesión y, si está bien, tendrá revancha.
Dentro de ese mismo orden, aparece en la lista Nicolás Paz. También por tener características diferentes y por ser uno de los novatos preferidos por el entrenador. Para Scaloni, el del Como es una debilidad y con su nivel en ese equipo italiano hace fuerza. Volante ofensivo, enganche, interno, ofrece esas variables que siempre son bienvenidas en una lista mundialista, donde se necesitan jugadores que se adapten a distinta funciones. También él, si no pasa nada extraño, parece estar encaminado a jugar su primer Mundial.
Fuente: Olé
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