
El otro dato demoledor que refleja el quedo de Unión en la recta final del Clausura
Unión lleva cuatro derrotas consecutivas que condicionaron un escenario que despertó ilusión en el inicio del Clausura. Pero hay otro dato más contundente
Unión entró en un terreno incómodo, de esos en los que cada partido empieza a pesar más que el anterior y las respuestas no aparecen. Las cuatro derrotas consecutivas en el Clausura pusieron bajo presión un proceso que había comenzado con expectativas. Un equipo que perdió la brújula y necesita una reacción.
Hay un dato que resume la dimensión del problema: Unión perdió siete de los 12 partidos que disputó. Es decir, más de la mitad. Detrás de esa cifra aparecen las dificultades para encontrar regularidad, la pérdida de confianza y una actualidad que contrasta fuertemente con las sensaciones que había dejado al comienzo del recorrido.
De la ilusión a una realidad que preocupa
El inicio había despertado entusiasmo. Unión mostraba argumentos para pensar en una campaña competitiva, con la posibilidad de consolidar una identidad y construir una base que le permitiera mirar hacia adelante. Sin embargo, el desarrollo de la temporada fue cambiando el escenario y los últimos resultados profundizaron las dudas. Ni hablar las salidas en el mercado y los que llegaron que, hasta ahora, no rinden.
Madelón, con respaldo, pero también con la obligación de reaccionar
En este contexto, la figura de Leonardo Madelón ocupa un lugar central. Tiene más espaldas que nadie por su historia y el crédito que supo construir entre los hinchas, aunque no lo exime de la responsabilidad y los resultados, lastimosamente en cualquier proyecto, mandan. El Francés sabe que la racha debe cortarse cuanto antes para recuperar una versión de Unión que vuelva a transmitir seguridad.
Siete derrotas en 12 partidos: el número que condiciona todo
La estadística es contundente y permite dimensionar el presente rojiblanco. Siete derrotas en 12 encuentros representan el 58,3% de los partidos disputados. En otras palabras, Unión perdió casi seis de cada diez veces que salió a la cancha en este tramo.

El porcentaje no explica por sí solo todas las razones de la crisis, pero sí refleja una dificultad estructural para sostener resultados positivos. Las cuatro caídas consecutivas agregan un componente anímico que no puede ignorarse. Unión necesita recuperar confianza, pero esa recuperación dependerá, en buena medida, de lo que consiga mostrar en su próxima presentación.
Fuente: UNO Santa Fe
Unión