
Una racha negativa y una crisis que no frena: Boca cumplió ¡tres años! sin ganar un título
Boca transita un presente deportivo alejado de los primeros planos. El equipo de Claudio Úbeda viene de igualar 1 a 1 frente a Gimnasia y Esgrima de Mendoza en La Bombonera y estirar a cuatro los duelos sin conocer la victoria.
El ‘Xeneize’ que tiene al ‘Sifón’ en el timón marcha en la novena posición de la Zona A en el Torneo Apertura de la Liga Profesional, fuera de los puestos de playoffs con nueve puntos producto de dos victorias, tres empates, y dos caídas.
En una temporada en la que volverá a participar de la Copa Libertadores, el club de La Ribera ya cumplió tres años sin levantar un trofeo. En el medio, transitó por un sinfín de ilusiones y frustraciones que hoy tienen al hincha en constante enojo y críticas hacia el club dentro y fuera del campo de juego.
El recorrido de Boca a tres años de su último título
El 1° de marzo del año 2023 el equipo conducido técnicamente por Hugo Ibarra derrotó por 3 a 0 a Patronato. Los tres tantos con la autoría del ‘Pipa’ Darío Benedetto decantaron en la obtención de la Supercopa Argentina en el Madre de Ciudades.
El Boca del ex lateral derecho sucedió a la conquista de la Liga Profesional en 2022, en un año en el que el ‘Xeneize’ sumó a sus vitrinas también la Copa de la Liga en el primer semestre contra Tigre. Esos éxitos hoy parecen lejanos, ya que hace tres años comenzó un extenso proceso de sequía en Brandsen 805.
La campaña de Ibarra no continuó mucho más, ya que 28 días después fue cesado de su cargo y, luego de un interinato de Mariano Herrón, Jorge Almirón llegó como nuevo entrenador del plantel profesional. El hoy coordinador de Rosario Central agarró el timón el 12 de abril en el 0-1 con San Lorenzo en el Bajo Flores, y no pudo enderezar un andar en Liga donde acabó séptimo y fuera de puestos clasificatorios a la Libertadores 2024.
La contracara fue la Copa de ese año, en donde Boca alcanzó la final continental por duodécima vez, todo un récord en el continente. Eliminó a Nacional de Montevideo, Racing y Palmeiras por penales, y el 4 de noviembre jugó en Río de Janeiro por el título ante Fluminense. Arrancó abajo con gol de Cano, igualó con tanto de Advíncula, y en el alargue perdió primero a Fabra por roja y luego recibió el tanto de la sentencia en los pies de John Kennedy.
El revés decantó en la salida de Almirón y el regreso de Herrón hasta el cierre del año. El 22 de noviembre el ‘Xeneize’ perdió 3 a 2 con Estudiantes de La Plata y se despidió en semifinales de la Copa Argentina, única esperanza de Libertadores para el año siguiente.
En el plano político, y luego de idas y vueltas con la Justicia mediante, los comicios en La Ribera tuvieron lugar el 18 de diciembre. El entonces vicepresidente de Jorge Amor Ameal Juan Román Riquelme fue en busca del cargo principal contra la dupla de Andrés Ibarra y Mauricio Macri. El 65.3% (unos 30.318 votos) le dieron el triunfo al ex ‘10’ contra la fórmula del extitular y presidente de La Nación del 34.4% (15.949 sufragios).
La era del Román como titular inició con la designación de Diego Martínez para afrontar un calendario con el regreso a Copa Sudamericana tras una década. La exigencia se colocó no solo en competir y levantar alguno de los trofeos locales, sino obtener el certamen internacional y cortar así la racha de 15 años sin títulos internacionales.
El ex DT de Godoy Cruz, Tigre y Huracán entre otros no logró su cometido. Pese a eliminar a River por 3 a 2 en Córdoba y llegar a semifinales de la Copa de la Liga, el ‘Pincha’ lo dejó fuera de carrera por penales y le cortó la ilusión el 30 de abril. Así, todo se avocó a la Sudamericana, que terminó abruptamente con otra eliminación en octavos de final desde los doce pasos contra Cruzeiro en Brasil.
Martínez quedó en la cuerda floja, y tras caer contra el ‘Millonario’ como local una derrota en Alberdi con Belgrano el 28 de septiembre decantó en su renuncia. Volvió Herrón por un partido y desde México llegó otro entrenador al rescate: Fernando Gago.
‘Pintita’, con pergaminos en Aldosivi, Racing y Chivas y un pasado como jugador en el club, arribó a Boca con la misión de encaminar el 2024. En la Liga que quedó en manos de Vélez terminó sexto (clasificando a playoffs de Libertadores) y en la Copa Argentina fue el mismo ‘Fortín’ quién lo dejó out otra vez en semifinales.
El primer desliz del 2025 le costó buena parte del ciclo a Gago. El 18 de febrero Boca ganó 2 a 1 como local pero el 0-1 en Perú contra Alianza Lima dejó la serie de fase 2 en suspenso para los penales. El equipo visitante que tenía Néstor Gorosito como DT ganó la tanda y el elenco boquense despidió de las copas internacionales en el segundo mes del año.
Fernando extendió hasta el Superclásico su ciclo, pero el 27 de abril un 1-2 en el Monumental bajó la guillotina. Mariano Herrón tuvo otra oportunidad en el timón, que terminó con una eliminación como local en los cuartos de final del Torneo Apertura ante Independiente. Tanto con el ‘Rojo’ como en la fase previa ante Lanús el ánimo del hincha se elevó por los cielos, explotando contra la CD.
El ecuador del año llegó con el inédito Mundial de Clubes en Estados Unidos y con Boca como participante. El cuadro porteño viajó con nuevo DT, Miguel Ángel Russo, que inauguró su tercer ciclo luego de salir de manera abrupta de San Lorenzo. Empató con Benfica (2-2), cayó con Bayern Munich (2-1) e igualó con Auckland City (1-1) antes de volver a la Argentina al cabo de la ronda inicial.
‘Miguelo’ no pudo encaminar el barco, con una racha sin victorias histórica que alcanzó los 11 encuentros oficiales y un cimbronazo contra Atlético Tucumán en la segunda ronda de la Copa Argentina. Si bien pudo cortar esa malaria, la delicada salud del DT se fue agravando y el entonces ayudante de campo Claudio Úbeda asumió el rol principal el 27 de septiembre.
Unos pocos días después, el 9 de octubre, Russo falleció a los 69 años generando gran conmoción en todo el fútbol argentino, con un velorio incluido en La Boca. El impacto de la partida del entrenador campeón de la Copa Libertadores en 2007 impactó con la consecución de un trofeo como misión y homenaje a cumplir. Boca, que repatrió a sus filas al campeón del mundo Leandro Paredes desde la Roma, perdió 1-0 con Racing en La Bombonera en las semis del Clausura y cerró un esquivo y olvidable 2025.
El presente 2026 lo tiene en un irregular andar con Úbeda al comando, con un horizonte de mejora total en términos de rendimiento y resultados en un año en donde tiene no solo Apertura y Clausura, sino que debe afrontar otra vez una Libertadores (que esta vez comenzará en fase de grupos) como gran aspiración.
Fuente: Doble Amarilla
Fuente: Doble Amarilla