
Unión no puede cerrar el arco: llegó a 20 partidos consecutivos recibiendo goles
El empate 1-1 ante Riestra frenó la serie de cuatro derrotas, pero volvió a dejar al descubierto una de las grandes falencias del Unión de Leonardo Madelón.
Unión consiguió frenar la caída, pero todavía está lejos de encontrar una salida a su crisis futbolística. El empate 1-1 ante Deportivo Riestra, en el estadio Guillermo Laza, le permitió cortar una racha de cuatro derrotas consecutivas, aunque el punto terminó teniendo un sabor a poco: la victoria de Newell's lo dejó a cinco unidades de la zona de clasificación a los playoffs, cuando quedan apenas nueve puntos en disputa.
El equipo de Leonardo Madelón necesitaba una victoria para recuperar confianza y volver a meterse de lleno en la pelea por los ocho mejores de la Zona A. Si bien evitó una quinta caída seguida, no logró transformar esa necesidad en los tres puntos. Ahora tendrá una nueva oportunidad el próximo lunes 26 de octubre, cuando reciba a Estudiantes desde las 19 en el estadio 15 de Abril, en un partido que adquirirá un valor determinante para sus aspiraciones.
El empate también deja otra lectura: Unión consiguió detener la seguidilla de derrotas, pero todavía no muestra señales suficientes para pensar en una recuperación sostenida. La fragilidad defensiva, los problemas para controlar los partidos y la falta de regularidad siguen siendo obstáculos que Madelón deberá resolver rápidamente.
Veinte partidos sin mantener el arco en cero para Unión
El dato más preocupante vuelve a estar en la defensa. Unión alcanzó los 20 partidos consecutivos recibiendo goles, una estadística que expone las dificultades para sostener resultados y construir una estructura confiable. En lo que va del Torneo Clausura ya le convirtieron 22 tantos, una cifra que lo ubica entre los equipos más goleados del campeonato, junto con Aldosivi, que también atraviesa una situación comprometida.

Para encontrar la última vez que el Tatengue terminó un encuentro sin recibir goles hay que retroceder al 3 de abril, cuando venció 2-0 a Deportivo Riestra en el 15 de Abril, por la fecha 13 del Torneo Apertura. En aquella oportunidad, Marcelo Estigarribia, de penal, y Cristian Tarragona marcaron los tantos de la victoria rojiblanca.
Desde entonces, Unión no volvió a cerrar un partido con la valla invicta. La serie incluye resultados de distinto signo, incluso triunfos holgados como el 4-1 ante Sarmiento, pero siempre con al menos un gol del adversario. La repetición del problema indica que no se trata de un episodio aislado ni de una mala tarde puntual.
La dificultad va más allá del rendimiento de los defensores o del arquero Matías Mansilla. El equipo necesita mejorar las coberturas, proteger mejor a la última línea desde el mediocampo, reducir los errores cerca del área y defender con mayor concentración las transiciones y las pelotas divididas. Mientras no consiga ese equilibrio, cada ventaja será frágil y cada partido exigirá un esfuerzo ofensivo adicional para compensar los goles recibidos.
Estudiantes, una final para seguir con vida para Unión
El próximo compromiso será en Santa Fe frente a Estudiantes, el lunes 26 de octubre a las 19. Unión necesita ganar para recortar la distancia con los equipos que tiene por delante y mantener alguna posibilidad concreta de meterse entre los ocho mejores. Después visitará a Newell's en Rosario, en un cruce directo que puede resultar decisivo, y cerrará la fase regular ante Vélez.
La cuenta es sencilla, aunque difícil de concretar: con nueve puntos en juego, el Tatengue necesita sumar de a tres y esperar que sus competidores dejen unidades en el camino. La victoria de Newell's redujo todavía más el margen, por lo que el equipo ya no tiene espacio para conformarse con empates.
El punto frente a Riestra sirvió para detener una racha negativa, pero no modificó de fondo el panorama. Unión sigue obligado a reaccionar, tanto en los resultados como en el funcionamiento, porque el tiempo se agota y la clasificación depende cada vez más de una levantada que hasta ahora no logra consolidarse.
Madelón y sus jugadores tendrán ante Estudiantes una oportunidad inmediata para demostrar que el empate en el Guillermo Laza puede ser un punto de partida. Para seguir soñando con los playoffs, el Tatengue deberá empezar por corregir aquello que más lo condiciona: una defensa que lleva 20 partidos sin poder cerrar el arco en cero y un equipo que todavía no consigue sostenerse con regularidad dentro de la cancha.
Fuente: UNO Santa Fe
Unión